domingo, 19 de diciembre de 2010

Las mentiras


El sicólogo Paul Eckman identificó más de tres mil gestos faciales, que pueden delatarnos cada vez que mentimos. Por otro lado, el doctor Lightman menciona que una persona dice una mentira cada 10 minutos, en promedio.

Podemos saber cuándo alguien nos miente con las llamadas "microexpresiones faciales", los cuales son definidas como gestos involuntarios casi imperceptibles para el resto de las personas que reflejan lo que queremos ocultar. "Al mentir, hacemos estos gestos, ocultamos lo que realmente queremos decir y se pilla la mentira", menciona Eckman..


MICROGESTOS FACIALES

Es sabido que un mentiroso controla su ansiedad para no ser pillado en su mentira. Pero por muy controlado que sea, las micro expresiones terminarán delatando sus intenciones. Y también sus acciones. Eckman enseña a centrarse en algunas claves. Por ejemplo, un hombre que le dice a su amante que dejará a su esposa y, acto seguido, se rasca la nariz. Este gesto revela que está ocultando algo y es común en la mayoría de los hombres.

Igual cosa una persona que, con toda la convicción del mundo, asegura no ser culpable de algo, pero mientras lo hace encoge sus hombros: es su cuerpo que está contradiciendo el discurso. La mirada también puede traicionarnos. Cuando interrogamos a alguien acerca de algo que ocurrió, de manera involuntaria el sujeto desvía la vista para recordar. El mentiroso, en tanto, "vomita" su discurso porque tiene todo aprendido y no tiene que explorar en sus recuerdos...
Otros gestos indesmentibles: las cejas oblicuas denotan tristeza y, según Eckman, es una de las emociones más sinceras y difíciles de ocultar para los seres humanos; la mano sobre la cabeza es señal de vergüenza, al igual que arrugar la pera.

MITOS Y VERDADES

"Las personas que mienten no miran a los ojos, se complican cuando les preguntan detalles, esquivan la mirada y tienen un discurso entrecortado". FALSO, según expertos.

Un verdadero mentiroso planea su discurso cronológicamente, mira directamente a los ojos, no pierde ningún detalle y jamás mira hacia el lado, ese es un recurso de la memoria real. Lo que sí hace es tocarse el pelo como si quisiera alisarlo y mueve las manos como si le molestaran los dedos.
¿CÓMO PILLARLO?
Hay que pedirle a la persona que relate el mismo discurso pero al revés. Como no existe memoria, tiene que inventarlo todo de nuevo, por lo tanto, se pierde y no puede hacerlo.

LOS CUATRO TIPOS DE MENTIRAS

Mentiras comunes: Son aquellas que se dicen cotidianamente. El 75% de las personas las usa de manera frecuente según encuestas. Son aquellas típicas excusas para justificar atrasos u olvidos imperdonables.
Mentiras serias: Se estima que el 25% de las personas acude a ellas con frecuencia. Corresponde a engaños más complejos, como ocultar consumo de drogas o relaciones sentimentales paralelas.
Mentiras autocentradas: Corresponde a aquellas mentiras que la persona dice para protegerse a sí misma. Por ejemplo, para evitar pasar una vergüenza o para no cumplir un compromiso indeseado.
Mentiras piadosas: Son una de las más comunes y su función es proteger a la persona a la que se le está mintiendo. Como no contarle a una mujer que su marido la engaña.
LOS HOMBRES SON LOS QUE MAS MIENTEN

No son ellas, las mujeres, las que más recurren a la mentira. La sicóloga Bella de Paulo ha descubierto, a través de numerosas encuestas, que son los varones quienes llevan la delantera en el engaño. Pero el foco de la falacia masculina no son las mujeres como muchos creen, sino que más bien otros hombres. El 66% de los encuestados reconoce que les miente a sus amigos, colegas y otros hombres. El 58% de ellos, en tanto, reconoce mentirle a su mujer con frecuencia, en especial para evitar ser descubiertos. Y ellas, por su parte, también les mienten a ellos, pero menos: el 50% reconoce que lo hace y siempre para protegerse de algo. La proporción que reconoce mentirles a sus amigas también es más baja y llega sólo al 35%.


El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.

Alexander Pope (1688-1744) Poeta inglés.

3 comentarios:

Ángel Saade dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ángel Saade dijo...

"La diferencia entre una mentira y un gato, es que el gato sólo tiene nueve vidas"
No recuerdo donde lo leí.
Feliz Navidad, amiga!!

naylé dijo...

Gracias Ángel ..Feliz Navidad a ti y a tu bella familia.. Un Abrazo